Cuando Alfonso dijo “Listo”, Lila frunció el ceño y lo miró con curiosidad.
—¿De quién se trata? —preguntó.
Alfonso le sonrió con un brillo misterioso en los ojos.
—Estoy esperando al Alfa de una de las manadas aliadas a la nuestra, hemos aplazado esta reunión por meses, pero ahora ha venido. Necesitamos hablar acerca de fortalecer nuestros lazos de amistad, sobre todo, necesitamos hablar acerca de los lobos errantes que están acechando nuestras manadas.
Lila arrugó la nariz, aun seguía sin en