Aeropuerto Internacional Sheremétievo – Moscú.
El aire gélido de Moscú los recibió con una bofetada helada apenas descendieron del avión privado. El cielo estaba cubierto de nubes blancas como lana sucia, y la nieve comenzaba a acumularse en los bordes de la pista. Arianna bajó los escalones envuelta en un abrigo largo de lana gris perla y una bufanda de cachemira que Greco le había colocado antes de aterrizar.
Greco descendió tras ella, con una mano en su espalda baja como si con ese gesto pud