Celdas de aislamiento. 03:00 AM.
Vólkov se paseaba por la celda, hacía frío y llevaba horas esperando a su abogado.
La puerta metálica se abrió con un chirrido.
Vólkov se giró esperando ver a alguien con un maletín, pero vio un bastón de ébano golpear el suelo de cemento, Konstantin entró sin escoltas, solo él y su abrigo gris. Vólkov sintió que se le secaba la boca.
—Señor… —susurró—. Gracias a Dios, sabía que vendría, todo ha sido un malentendido. Rafael me mintió sobre la chica.
—Cállate, Di