Capítulo 92. La Propuesta Vacía.
Los días posteriores al beso en la biblioteca fueron un ejercicio de evitarse entre sí.
Marcela se levantaba antes del amanecer, desaparecía en largas caminatas por los jardines o se encerraba en la habitación que Lady Eleanor ya estaba decorando con entusiasmo desbordado. Gael, por su parte, llegaba a la clínica antes de que el sol asomara y regresaba cuando la mansión ya estaba en silencio. En los pasillos se cruzaban como fantasmas: un roce de hombros, un “buenos días” seco, y nada más.
El