Capítulo 73.
POV Martina.
Regresé a la mansión con el peso de la oscuridad aún aferrado a mi piel, el eco del matadero resonando en mi mente como un susurro incesante. Había dejado a Manuela bajo vigilancia estricta en ese infierno de concreto y óxido, sufriendo en la penumbra que yo misma había diseñado para ella. No la había matado... aún. Quería que el terror se filtrara en sus venas como veneno lento, que cada segundo de agonía la quebrara antes de que yo decidiera su final. Pero al cruzar el umbral de