Capítulo 71.
NARRADOR.
El sol de la tarde se filtraba a través de las cortinas entreabiertas del apartamento de Gael, proyectando sombras alargadas sobre el piso de madera pulida. El lugar era un reflejo de su dueño: minimalista, con toques de calidez en los libros de medicina apilados en las estanterías y un fonendoscopio olvidado sobre la mesa de café. Gael, recostado en el sofá con el hombro vendado y un libro en la mano que apenas había leído, intentaba ignorar el dolor sordo que le recordaba el tiroteo