Capítulo 6.
POV Martina
Llegué al hospital con el corazón apretado y la respiración entrecortada.
Habían pasado años desde la última vez que crucé esas puertas, y sin embargo, el olor seguía siendo el mismo: desinfectante áspero, café recalentado y una pizca de angustia humana que impregnaba las paredes. Cada rincón parecía contener un eco de lo que fui, de la mujer que soñaba con salvar vidas, no con vender la suya.
El guardia de la entrada me reconoció enseguida.
—Doctora… ¿usted ha vuelto? —preguntó con