Capítulo 40 – El silencio y la ausencia.
POV Martina
Aquel lunes me desperté de golpe. Eran las 2:17 de la madrugada. Todo estaba en silencio… pero no era el silencio habitual de la casa cuando todos dormían. Era uno diferente, más denso, más cargado. Un silencio que gritaba sin hacer ruido. No escuchaba los suaves suspiros de Gabriela, ni el gemido leve de Gabriel cuando se movía en sueños. Mi corazón comenzó a latir con fuerza, un tambor desbocado dentro de mi pecho.
Me senté en la cama, intentando escuchar de nuevo. Nada. Ni el son