POV Martina
Gabriel y Gabriela…Solo pronunciar sus nombres me llenaba de una ternura imposible de explicar.
Verlos dormir era como contemplar el milagro del universo en miniatura; escuchar sus llantos, un recordatorio de que estaban vivos, de que habíamos sobrevivido. Cada respiración suya me curaba un poco más del miedo. Y sin embargo, junto con el amor llegó también el agotamiento. Las noches eran largas, los días demasiado cortos. A veces sentía que el tiempo se disolvía entre pañales, llant