C116: No he podido ser más feliz.
Ragnar sabía perfectamente que estaba caminando sobre un terreno demasiado delicado, pero aun así la duda lo estaba carcomiendo por dentro. Había pensado que no volvería a insistir con el asunto de la loba roja, pero la pregunta le salió sin que pudiera contenerla, como si necesitara escuchar la verdad directamente de los labios de su rey.
—Gran Alfa… ¿acaso usted ha intimado con la loba roja?
Los ojos de Askeladd se entrecerraron y lo fulminaron con una intensidad que lo atravesó de pies a cab