C117: La propuesta que le hice.
Askeladd permaneció de pie frente a ella, como si buscara la manera más clara de transmitirle aquello que había decidido.
—Sé que te he dicho que siempre estarías acompañándome, Azucena, y lo sostengo —comenzó diciendO—. Pero por esta vez tuve que dejarte en mi alcoba porque tenía asuntos importantes y confidenciales que atender en el estudio. Había cosas que no podías escuchar, decisiones que solo me correspondía tomar.
Azucena lo miró con atención, y antes de que el silencio se extendiera de