El sonido del reloj en la pared de la villa alpina se detuvo de repente, reemplazado por un fuerte ruido de estática. Las luces tenues se convirtieron en rojo sangre, y el sistema de calefacción se apagó instantáneamente, permitiendo que el aire helado del exterior comenzara a filtrarse por el sistema de ventilación.
"¡Mateo! ¿Qué estás haciendo? ¡" gritó Sebastián, jalando a Valeria hacia atrás de una mesa de madera maciza mientras los sensores láser en el techo comenzaban a escanear la habita