La cámara de presión se abrió con un silbido hidráulico, revelando el hangar sumergido.
Frente a ellos, el Océano Pacífico no era el azul infinito de la superficie, sino una masa de oscuridad turbia, iluminada únicamente por los pulsos rítmicos de los pilares del Ascensor de Datos.
La presión del agua golpeaba contra el cristal de la base con un peso de millones de toneladas.
No hay vuelta atrás dijo Kael, señalando cuatro cápsulas de infiltración hidrodinámica. Estos "Ataúdes de Mar" son ráp