Pasamos las siguientes cuarenta y ocho horas en un estado de preparación febril. Kaelen me enseñó a ocultar mis runas bajo un camuflaje de ceniza y esencia de acónito diluida, lo suficiente para confundir los sentidos de los guardias sin debilitarme. Garek y sus parias prepararían una distracción en las puertas norte, un ataque fingido para atraer a la mayor parte de la guardia de élite.
Mientras tanto, yo entraría por las cloacas antiguas, un camino que solo alguien que hubiera crecido en es