Mundo ficciónIniciar sesiónElla me sostiene la mirada por un momento que me parece eterno. Esos ojos suyos siempre han tenido el poder de desarmarme. Entonces, deja la ropa que tiene en las manos y cruza los brazos, como evaluando mis palabras.
—Eso suena bien, Leonard. Pero las palabras no bastan. Quiero ver hechos, no promesas vacías —dice, con una franqueza que me hace admirarla aún más.—Lo sé —respondo, firme—. Pero, Clío, si me das la opor






