92. LA PESADILLA DE CLÍO
Después de entrar a mi habitación, me despojo de toda la ropa, me pongo un pijama largo y me meto en la cama, quedándome completamente dormida. Mi último pensamiento, antes de hacerlo, fue lo que me había hecho Leo en el baño, y una mezcla de sentimientos encontrados me invadió.
No sé cuánto tiempo dormí, lo cierto es que comencé a revivir mi mayor pesadilla, una que hacía mucho que no tenía. Una voz que decía mi nombre, mientras me movía suavemente por el hombro, me despertó aún con la sensa