Mundo de ficçãoIniciar sessãoElla me miró fijamente, como si mis palabras fueran difíciles de creer. Algo en su expresión me hacía pensar que esas heridas habían sido profundas, quizás demasiado para curarse con algo tan simple como mi afirmación. Pero no iba a detenerme.
—No lo eres. No tienes idea de cómo te veo —continué, mis dedos rozando su piel con delicadeza—. No solo me haces reaccionar, Clío. Me haces sentir que t






