Mundo ficciónIniciar sesiónEn el centro de la ciudad, el señor Gian Meyer se pone de pie de un salto al escuchar a su secretaria.
—¿Qué has dicho? —preguntó de inmediato. Su voz resonó con una mezcla de incredulidad y tensión contenida. La secretaria, una mujer joven y nerviosa, sostenía entre sus manos un informe que había llegado de manera inesperada aquella misma mañana. —Su hija, señor —






