Mundo ficciónIniciar sesiónLeonard suelta un suspiro pesado. Su frente se apoya contra la mía, en un gesto que mezcla frustración y necesidad.
—Gracias, amor, yo tampoco creo poder aguantar ver que otro hombre te toque. Buscaremos otra manera —se apresura a decir mientras me abraza fuerte—. Por lo pronto, quiero que me acompañes al despacho secreto de papá. Desde que creímos que murió, ni David ni yo lo hicimos. Pero antes, ven, dame tu mano. Vamos






