198. EL SUEGRO DE LEONARD
Me quedo muy preocupado. Decido irme de inmediato a los nuevos estudios, donde se encuentra Clío con su papá y los demás. Al llegar, los veo muy risueños. Clío no se cansa de abrazar a su padre. Se nota que lo había extrañado.
—Buenas por aquí, los veo muy felices —dije acercándome despacio.
—¡Leo, no sabía que ibas a venir ahora! —exclamó Clío emocionada, viniendo a mi encuentro—. Mi papá quiere hablar contigo.
—¿Mi suegro quiere hablarme? —pregunté preocupado.
—Sí, no me preguntes de qué, por