Mundo ficciónIniciar sesiónLas palabras flotaban en el aire. Lyssa se recargó en la silla, intentando mantener la calma mientras todas las piezas del rompecabezas volvían a reconfigurarse en su mente. Guardó silencio, sus ojos pasando de una a la otra, buscando alguna grieta en la compostura de Edna o Cintia.
—Bueno, entonces alguien nos está jugando sucio —dijo finalmente Lyssa, cruzando las piernas con elegancia—. ¿No creen? Porque si ninguna de ustedes






