Mundo de ficçãoIniciar sessãoConrado asiente con gravedad, sosteniendo la mirada de Clío, como si quisiera que supiera que todo lo que está a punto de relatar es real, aunque resulte difícil de creer.
—Más seguro, imposible —dice, mientras desliza una carpeta llena de documentos por la mesa. Sus dedos enguantados detienen el movimiento justo cuando está al alcance de nuestras manos—. Simón me lo contó todo, que los padres de Cintia tení






