Mundo ficciónIniciar sesiónConrado hace una pausa, sopesando si lo que sabe es suficiente para compartirlo. Finalmente, se inclina hacia adelante, con la voz baja y cuidadosa, como si cada palabra llevara un peso que debe ser dicho con precisión.
—Creo que no se trataba solo de ti, señorita Lúa, sino de lo que representabas en aquella época. Tú y Clío eran un símbolo de algo que Edna jamás pudo tener: la unión y el apoyo genuino entre muje






