El ambiente en la sala de almacenamiento de medicamentos de la Clínica San Lucas cambió repentinamente volviéndose tenso y amenazador.
La noticia de la fuga de Isabella de la clínica privada llegó como un rayo en medio del proceso de restauración que Valentina estaba tratando de construir y consolidar.
Sebastián seguía aferrado a su teléfono móvil con tanta fuerza que se le habían puesto blancos los nudillos, mientras que Valentina permanecía inmóvil, observando los equipos médicos ilegales q