Capítulo 76.
POV Valeria
Desde que abrí los ojos, supe que algo estaba mal. Armando no estaba en la cama. Bajé las escaleras y lo encontré en el despacho, rodeado de informes, hablando por teléfono con un tono seco y militar, como si se hubiera puesto otra vez el uniforme de general, aunque vistiera ropa civil.
—Los rusos no se van a detener —decía, con los ojos clavados en la mesa—. Quiero vigilancia en todas las entradas. Nadie entra, nadie sale sin autorización.
Me quedé en la puerta, esperando a que not