Capítulo 19.
Valeria
Esa tarde, después de hablar con Cintia y lograr que dejara de llorar en mi oficina, me quedé unos minutos sola, procesando todo. La vida podía ser cruel. Pensar que esa muchacha, tan responsable y dedicada, estaba al borde de perderlo todo, mientras yo tenía una mansión enorme que se me hacía un castigo… no era justo. Pero al menos había hecho lo correcto: darle un hogar a ella y a su familia.
Acomodé algunos papeles sobre mi escritorio, tratando de recomponerme, cuando la puerta se ab