Cap. 124.
POV Valeria
El olor a desinfectante de la clínica siempre me había incomodado, pero ese día tenía el corazón latiendo con tanta fuerza que lo ignoré por completo. Me sentía nerviosa, como si fuera la primera vez. Armando no me soltaba la mano mientras caminábamos por los pasillos blancos, sus pasos firmes y seguros, pero con esa tensión en el rostro que lo delataba.
—¿Lista, mi amor? —preguntó, apretando mis dedos suavemente.
Tragué saliva, tratando de sonreír.
—Lo estoy… pero no niego que teng