AURA.
Me pongo a caminar de un lado a otro en el pequeño espacio de mi cuarto. Mis manos vuelven a temblar.
—Esto es demasiado, Christopher. Marcus nos tiene vigilados, alguien nos toma fotos desde las sombras, y tú me hablas de "desviar la atención" como si estuviéramos en una de tus juntas de negocios. ¡Es mi vida! ¡Es la seguridad de Lili! Si Marcus encuentra ese lugar, yo iré a la cárcel por complicidad.
Me dejo caer en la orilla de la cama, hundiendo el rostro entre las manos. El silencio