CRHIS.
Entro en la cabaña de una patada, con el corazón martilleando contra mis costillas. Este lugar, el mismo donde torturé a mi tío para que pagara por lo que hizo, ahora se ha convertido en el escenario de mi peor pesadilla. Ignoro los fantasmas de este sitio; mis ojos solo tienen un objetivo: Aura.
La veo atada, pálida, pero con una mirada de acero que me devuelve el alma al cuerpo. Luego, mi vista se clava en él. Marcus. Llevo micrófonos ocultos y un pinganillo conectado con la policía qu