El mensaje anónimo seguía en mi mente mientras el coche de Isabela Valdés se acercaba a la mansión. "No la juzgues antes de conocerla. Isabela también es una víctima de Lorenzo." Pero las palabras de Víctor también resonaban en mis oídos: "Es peligrosa."
Rowan estaba a mi lado en el vestíbulo, con el rostro tenso y la mano apoyada en mi espalda baja.
—Confía en tu instinto, amor —dijo, con la voz suave—. Pero ten cuidado.
—Lo sé. —Apreté su mano—. Pero si hay una oportunidad de salvarla, tengo