Genesis
Destinada.
Yo no tengo una palabra equivalente.
No la he tenido nunca.
Por eso respondo antes de que el silencio me traicione.
—Qué triste —digo—. Ser la destinada de un hombre que cada vez te elige menos.
Selene gira hacia mí como si acabara de abofetearla.
El niño late.
Cassian también lo siente. Lo noto en la forma mínima en que cambia su postura, como si quisiera ponerse un poco más delante de mí sin que eso parezca lo que realmente es.
Protección.
Pura y simple.
Selene me mira con