Génesis
El silencio que sigue a las palabras del guardia me cae encima como agua helada.
Lady Selene no está en sus habitaciones.
No sé qué me altera más: la noticia en sí o la forma en que el cuerpo de Cassian cambia al oírla. No se mueve de inmediato, pero se vuelve más oscuro. Más tenso. Más peligroso. Como si alguien hubiera tirado de una cuerda invisible dentro de él y, de pronto, todo lo que parecía control pasara a ser otra cosa.
Instinto.
Violencia.
Necesidad de matar.
Yo sigo de pie ju