Cassian
La habitación contigua a la mía no estaba pensada para esto.
Fueron preparadas para visitas de alto rango, alianzas largas, invitados que necesitaban lujo y distancia a la vez. Ahora se convierten en un refugio improvisado para la mujer que lleva a mi heredero y que ya no puede dar tres pasos sin que el palacio entero lo sienta.
Cuando entro primero para revisar el espacio, no busco belleza. Busco salidas. Puntos ciegos. Accesos. Ventanas. Guardias. Todo lo que pueda fallar.
Todo lo que