Cassian
Me lanzo contra el primer muro de ramas y niebla como si fuera carne. Los árboles crujen. La magia protesta. Una parte del laberinto se abre de golpe. Lucien se queda un segundo atrás, sorprendido.
—Eso no debería funcionar.
—Pues mira bien.
Helena suelta una risa feroz.
—Me gusta más este Cassian.
Derribo otro muro. Y otro. El bosque intenta cerrarse, pero ya no estoy buscando salida con la cabeza. Lo hago con algo más viejo. Algo que huele a sangre, territorio y pareja en peligro. Cad