Franco observa la escena mientras sigue manteniéndose unos pasos por detrás. En un principio, no sabe si está bien el acercase a ellas o no, pero algo en su expresión se suaviza al ver a Victoria en brazos de Siena, la manera en la que se aferra a ella, deja claro que ese es el único lugar donde realmente puede estar a salvo. La simple imagen de paz que ellas le transmiten, hace que la tensión en sus hombros ceda ligeramente, aunque no desaparece del todo. Sus manos, ahora vacías, s