Cuando el motor del auto se apaga deja un murmullo bajo, totalmente irrelevante frente al peso del momento, pero aun así marca un punto de no retorno para Franco quien permanece unos segundos dentro del vehículo, con las manos aún apoyadas sobre el volante, la mirada fija al frente, donde la cabaña de Ian se alza en medio de una calma que contrasta con todo el torbellino de emociones que él lleva dentro.
Pero sin importar cuanto quiera prolongarlo, la realidad es que ya no hay vuelta atrás en s