—Entonces… ¿Ahora eres una princesa o algo así?
Helena detiene sus pasos a un lado de Siena y deja salir sus palabras con total suavidad, usando estas para poder romper el hielo y tantear el terreno antes de atreverse a comenzar una conversación más profunda con su amiga. Por su parte, cena aparta la vista de la esquina del jardín donde Victoria se encuentra jugando feliz e intenta hacer un muñeco de nieve.
—En realidad no soy nada de eso —asegura con total tranquilidad—, solo sigo siendo yo m