—¿Vas a negar que es una buena idea?
Franco deja salir su pregunta mientras entra en la habitación vistiendo solo un chándal holgado y secando su cabello. Tan pronto como su mirada da con la figura de Siena, so rie con descaro al verla sentada en el borde de la cama mientras aploca crema en sus piernas. Acomodando la toalla en sus hombros, se acerca a la cama y tomando la crema agrega un poco en sus manos antes te hincarse frente a ella y tomar su pierna comenzando a masajearla mientras extie