El pueblo tiene un aire diferente al del castillo, y es un ambiente que Skye adora y la risa de Vivky le indica que ella también lo hace. A pesar de la ligera capa de nieve que las cubre, las calles empedradas se llenan con el eco de pasos de todas las personas que se encuentran recorriendo el mercado, las ventanas abiertas dejan escapar aromas dulces y voces que se mezclan con naturalidad, las unas con las otras mientras ofrecen sus productos a los transeúntes.
Skye camina sin mayores prisa, i