Pasaron seis meses desde que Garra había vuelto a la manada. Las crías — tanto las de él y Maya como las de otras hembras — habían crecido mucho. Los hijos de Garra se llamaban Sombra y Brillo: Sombra era un macho con pelaje gris oscuro y ojos negros, y Brillo era una hembra con pelaje blanco y ojos azules. Ellos jugaban todo el día con Zoe, Leo Jr. (hijo de Leo y Nube) y otros jóvenes lobos, y Carlos se encargaba de enseñarles a cazar y a respetar las reglas de la manada.
"El secreto del caza