—Dime lo que le dijiste a Cedric —le susurra al oído, y toda la piel de Sofía se eriza por esa sexy y ronca voz de Leonardo Di Napoli.
—Solo fue... un error —hace su cabeza hacia atrás, el vino y sus consecuencias. Una bebida que parece inofensiva, pero que le ha sentado bastante mal a Sofía Mangano. Todo su cuerpo está deseoso y siente que le arde la piel por querer más del padre de los mellizos.
—¿Error? —sonríe y eso la alborota más—. ¿A quién me quieres mentir, señorita? —se acerca más y l