capítulo: Todo este tiempo supe que era mentira.
—Te estoy mirando —susurra Leonardo con un tono de voz encantador que le llegó a Sofía al corazón. Esa mirada, ese acercamiento era algo extraño para ambos, esa necesidad de querer más que una mirada y una caricia. Sofía no lo podía soportar más y posó sus manos en el cuello de Di Napoli y lo atrae para chocar sus labios con los de él. Pero un grito inesperado esfumó el deseo y pasión que estaba surgiendo en ese momento.
—¡Cedric! ¡Sofía! —escuchan a Michelle gritar. Leonardo se exalta y se col