—¿¡Qué!?— lucifero no se esperaba esa confusión, eso sí que lo dejó estupefacto
—yo… se que es algo loco, tenemos una diferencia de edad, pero tú me gustas desde que te Vi y desde entonces no sales de mi cabeza
—escucha…— ella lo interrumpe
—déjame hablar por favor. No hay nada de qué temer, si tenemos una relación, yo hablaré con mis hermanos, tú lo único que debes hacer es quererme y protegerme. Ahora que no estaré obligada a casarme con alguien a quien no quiero tengo la oportunidad por f