—Leonardo... aun estando así de mal, ¿te atreves a tener sexo conmigo? —Sofía se acerca cuidadosamente.
—Esto no debe ser ningún impedimento, es que muero por sentirte, Sofía. No sé qué carajos me hiciste, pero fuiste muy inteligente.
—Digamos que esta niñera con curvas te hizo perder la cabeza.
—Eso no lo discuto —dijo él al tenerla a escasos centímetros.
—Haré lo que se pueda, no me quiero arriesgar a perder.
—Me perderías si solo me das probaditas y no todo completo.
—¡Leonardo! —ella se sonr