—¡Alexander Di Napoli!— lo menciona con voz temblorosa el enemigo de su hermano
—Así es, vine personalmente para asegurarme de que vayas directamente al hueco. Tres metros bajo tierra donde los gusanos van a consumir tu asquerosidad de cuerpo.
—¡Has venido a rescatarme!— exclama Francesca colocándose de pie sin dejar de cubrir su cuerpo con la sabana y el escolta de Alexander lo mira, deseando que no le crea nada a esa mujer
—¿De qué estás hablando Francesca?— Conti la mira con desdén
—¡Alex