El cabecilla está poseído por el diablo. No tolera que le vean la cara y ya ordenó buscar a Francesca y que se la traigan ante él por traidora. Ofreció una gran suma de dinero. Su cólera está al borde de picarla en pedacitos.
Mientras que Sofía está desesperada, nada más de saber que Leonardo está en las manos del cabecilla. —Debemos hacer algo al respecto —ella está caminando de un lado a otro.
—Sofía, debes parar. No te hace bien estar alterada. Te podrías volver a desmayar —aconseja Maggi