La luz tenue del amanecer se colaba por la ventana de la biblioteca ancestral, donde yo me había instalado desde hacía días, rodeada de libros viejos, pergaminos y símbolos que parecían susurrar secretos en un idioma olvidado. La visión del plano espiritual seguía rondando mi mente, y había una palabra que no dejaba de resonar en mis pensamientos: Elarian.
Me senté frente a uno de los tomos más polvorientos, intentando encontrar alguna referencia a ese nombre, a esa presencia que parecía más an