Desde que toqué el relicario y sentí a mis antepasadas dentro de mí, el mundo no volvió a ser el mismo. Ya no caminaba por la tierra; la tierra caminaba conmigo. Pero si algo aprendí de las visiones, fue que todo poder conlleva una sombra. Y yo… había empezado a verla en los ojos de Kian.
Los primeros días tras su recuperación, parecía el mismo. Silencioso, fuerte, siempre atento a todo lo que ocurría a su alrededor. Pero luego… las grietas comenzaron a mostrarse. Pequeñas al principio, casi im