Zoe fingió que iba a lanzar. El brazo fue bien alto, el cuerpo se inclinó un poco hacia adelante... y nada. Las mujeres gritaron y reclamaron, mientras Zoe sonreía, dándose la vuelta con cara de inocente.
—¡Chicas! Solo estaba probando la fuerza del lanzamiento —dijo divertida.
El DJ entró en el juego:
—¡Segundo intento! ¡Y esta vez va en serio, eh!
Zoe volvió a colocarse, giró los hombros como si estuviera a punto de lanzar una flecha olímpica y… volvió a fingir.
—¡Ah, nooo! —gritaron algunas,