Thor lo notó y se acercó:
—¿Estás seguro de que estás nervioso por la boda o por algo que aún no fuiste capaz de contar?
Arthur respiró hondo.
—Sé que no he sido del todo honesto con ella. Y eso me carcome por dentro. Pero tengo tanto miedo de perderla...
Thor no insistió. Solo le dio una palmada en el hombro y dijo:
—Hoy es el día de celebrar el amor. El resto lo enfrentarás con madurez y valentía cuando llegue el momento.
Al poco rato llegaron los profesionales de belleza para preparar al nov